Mariposa

jueves, 3 de abril de 2008

Hubo una vez una colorida mariposa a la que todo el mundo admiraba por su encanto y su movimiento de alas al volar. Todos al verla pasar decían: ¡Oh, mirad a la mariposa! ¡Hoy lleva un encanto especial! Pero a la mariposa no le gustaba que hablaran de ella por lo colorida y alegre que era. -El físico es algo demasiado superficial.- Pensaba una y otra vez. Por ese motivo, un buen día decidió teñir sus alas de un negro azabache tan intenso, que a todos los bichitos que la veían les asombraba.

- ¡Oh, la mariposa ha cambiado! ¡Ya no es tan hermosa, se ha vuelto mala!

La pobre mariposa no había conseguido su propósito, todo el mundo seguía hablando de ella, pero ahora de otra forma. Todo el mundo cuando la veía la evitaba y ella fue quedándose sola. Pero poco a poco, todo el mundo fue olvidándose de ella.

- Sigo siendo la misma persona, ¿Por qué condiciona como el físico tanto a los demás? Sigo siendo igual de hermosa, sólo uso otro color. - Pensaba la mariposa día tras día, sin arrepentirse ni un sólo segundo del cambio que había dado.

Al poco tiempo, la mariposa encontró un grupo de insectos a los que la sociedad marginaba. La pobre mariposita se acercó a ellos y les saludó. Ellos, al ver que era una mariposa, le dijeron: ¡Oye, mariposa! ¿Qué haces por aquí? ¿No nos temes?
La mariposa al oir esas palabras sintió que encajaba, no la habían tachado por el color de sus alas y se dio cuenta que esos bichitos se sentían igual que ella.
- La vida me ha enseñado a conocer a las personas. Dejadme que os conozca- les contestó la mariposa.
Desde ese momento se sintió como en casa.

La llama eterna.


1 susurros:

Wendy dijo...

Me siento mariposa... Y rara vez me identifico con un animal tan bonito. Generalmente me siento más bien un escorpión, veneno incluido.

Besos.
Wen.