DIARIO DE UN DEPRIMIDO.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Llega el momento más temido por mí… Empiezo a parecer un maldito emo. Ya no soy persona, siento una pena tan grande dentro de mí y que me ahoga de una manera tan inmensa, que ya no sé si llorar o reírme de la vida para al final terminar llorando. Pero al final siempre llego a la conclusión de que llorar será más sencillo, ahorro los preliminares… Mentira.

Da igual que llore, que ría o que entierre mi cabeza para no ver más luz. Al final, toca asumir la vida y aunque no te guste, mirar a tu alrededor y observar que todo es una mierda, igual que antes de meter la cabeza en ese hoyo y empezar a echarte tierra encima.

Siento pena de mí misma… Siempre me lamenté de todas aquellas personas que sólo son capaces de ver el lado malo de las cosa, pero… ¿Realmente hay un lado bueno? Ya no lo sé, ya no estoy segura de nada. Esta situación está cambiando mi forma de ser, me está convirtiendo en una resentida y me odio por ellos. Yo no soy así, yo no era así mejor dicho… ¡¡¡Quiero volver a ser yo!!! Quiero sacar de mi todo ese odio, rencor, pena o como quieras llamarlo; quiero salir del abismo en el que me he metido sin querer; quiero que todo vuelva a ser como era antes…

Definitivamente, me odio, no es culpa de nadie, pero es así…

La llama eterna.